“Mi patria empieza en mí y acaba en ninguna parte”

Así comencé mi discurso de despedida de las Juventudes Socialistas. “El prestigio de una política joven”, lo titulé.

Decía así: “Hace algunos años bajé las escaleras de la Calle La Palma y abrí la puerta de Juventudes para afiliarme. Os mentiría si dijera que aprendí a ser de izquierdas aquí o que aquí empecé a ser como soy. Mi padre ha sido minero, no pudo estudiar porque con 12 años estaba en el campo guardando ganado. Mis abuelos estuvieron en la cárcel por pertenecer a la UGT. Y, en Valdelamusa, todo el mundo es humilde.

Así que, cuando llegué, encontré a jóvenes que querían cambiar el mundo, al igual que yo.

Desde entonces hasta ahora he tenido la suerte de conocer a miles de personas, de vivir intensos momentos, de llorar y de reír. Desde el primer minuto sentí la responsabilidad y la lealtad que debía a un proyecto centenario del que, momentáneamente, algunas personas tenemos la suerte de formar parte.”

En este tiempo, en el PSOE se han hecho cosas muy mal y mucha gente nos ha dado la espalda. La reforma laboral, la reforma constitucional, el aforamiento a un banquero o los casos de corrupción han hecho que muchísima gente nos dé una merecida bofetada de realidad. Y lo peor de todo: la corrupción.

Esp’nola. R.P -PSOE

Rueda de prensa junto a Juan Miguel Lancha. C/ La Palma. Huelva, 1998.

Sin embargo, yo conozco otro PSOE. Yo conozco el PSOE de los pueblos pequeños, el de muchas personas que se aferran a sus alcaldes y concejales para que les ayuden, el de los militantes que aún enfadados han seguido abriendo las Casas del Pueblo por las tardes, el PSOE de las Juventudes Socialistas, de jóvenes en paro o que se han marchado fuera de España. Así que mantengo la confianza y la esperanza en el partido de mis abuelos, y es algo que jamás me robarán.

Esta semana comuniqué a la Ejecutiva provincial de Huelva y a l@s secretari@s generales de la provincia mi intención de proponer mi nombre a la militancia para incorporarlo en el proceso de elaboración de candidaturas al Parlamento andaluz que culmina hoy. La Ejecutiva provincial trasladó una lista de 17 magnífic@s compañer@s con los que me sentiría perfectamente representado. Sin embargo, por ilusión y porque creo en una mayor participación aporté mi nombre y he animado a más gente a hacer lo propio.

Independientemente de los resultados, ya he ganado. Tengo la convicción de que mi partido merece mucho la pena. He podido hablar con muchos militantes y simpatizantes estos días que me han hecho una transfusión de energía positiva. Tenemos algo que nadie tiene: nuestro capital humano, los socialistas que se han avergonzado viendo algunos telediarios y que ahora levantan la cabeza cuando ven las políticas que se ponen en marcha en Andalucía.

Llevo más de la mitad de mi vida en el PSOE y, ahora, estoy más orgulloso que nunca. Muchas gracias a tod@s, a quienes me habéis apoyado y a quienes no. Gracias por ser y por estar.

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